jueves, 27 de abril de 2017

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SANGRE CONTAMINADA MATA 2,000 PERSONS EN REINO UNIDO

La sangre contaminada devastó a mi familia": el gran escándalo de la salud pública británica por el que ya murieron 2.000 personas

Barry Farrugia
Image captionBarry murió de sida en septiembre de 1986. En los 70 fue contagiado de Hepatitis B y en los 80 de VIH.
Miles de personas, la mayoría con hemofilia, resultaron infectadas de VIH y Hepatitis C en la década de los 70 y 80 en Reino Unido a consecuencia de tratamientos con sangre contaminada realizados por el sistema británico de salud pública, el NHS.
La muerte de más de 2.000 personas está vinculada a este escándalo sanitario que, según algunos políticos y los representantes de las víctimas, es el mayor de la historia del NHS.
Denuncian que hubo "un encubrimiento criminal a una escala industrial" y le están pidiendo a las autoridades una investigación pública para saber la verdad.
Esta misma semana el parlamentario británico Andy Burnham, ex secretario de Salud ahora en la oposición, insistió en esa petición, denunciando que en este escándalo hubo "negligencia por parte de las instituciones públicas" y "una campaña organizada para evitar que se supiera la verdad".
Tres hermanos de la misma familia
El parlamentario laborista Andy Burnham, ex secretario de Salud ahora en la oposición
Image captionEl parlamentario laborista Andy Burnham dijo que hubo "una campaña organizada para evitar que se supiera la verdad" y amenazó con ir a la policía si el gobierno no establece una investigación pública.
La familia Farrugia es hemofílica. Portan una condición genética que hace que su sangre no pueda coagular.
Igual que muchos de sus miembros, otros miles de personas en Reino Unido fueron tratadas en los 70 y 80 con productos de sangre contaminada.
Tony Farrugia tenía solo 14 años cuando murió su padre, Barry, que en los 70 fue contagiado de Hepatitis B y en los 80 de VIH por las transfusiones que recibió.
Los hermanos David, Vincent y Barry
Image captionLos hermanos David, Vincent y Barry murieron como resultado del contagio con sangre contaminada.
La enfermedad crónica de su padre hizo que acabara viviendo en familias de acogida.
Finalmente Barry Farrugia murió de sida, igual que años después lo hizo Vincent, uno de sus hermanos.
Otro, David, murió en 2012 de una hemorragia cerebral vinculada a la Hepatitis C que también contrajo por una transfusión.
Su viuda, Madeline, le dijo a la BBC que este escándalo causó "devastación" en su familia.
Madeline asegura que los médicos que recetaron el tratamiento con el agente coagulante llamado Factor VIII "jamás" le dijeron a los pacientes que había riesgo de contaminación.
La familia Farrugia también sufrió las consecuencias de vivir con el estigma del sida en los años 80.
Todavía recuerdan un día en el que alguien rayó en el carro de Vincent "Aids scum", algo así como "sidoso asqueroso".

Buscando la verdad

Sangre donadaDerechos de autor de la imagenSPL
Image captionUn informe parlamentario en 2015 halló que en total 7.500 pacientes fueron infectados. De ellos 4.600 fueron diagnosticados con Hepatitis C y 1.200 fueron infectados de VIH, el virus que causa sida. Algunos, con ambos.
La familia Farrugia es una de las que apoya la petición de una investigación pública sobre lo ocurrido.
"Todavía no tenemos la verdad ni han respondido a todas nuestras preguntas", dice Tony.
"El gobierno no puede aprender ninguna lección a menos que afronte lo que hizo".
En realidad ya ha habido dos investigaciones. Una era privada y no podía obligar a declarar ni a funcionarios de la salud ni a ministros. Y la otra solo consideró a víctimas escocesas y no tenía poder para obligar a declarar a testigos de Inglaterra.
No obstante un informe parlamentario en 2015 halló que en total 7.500 pacientes fueron infectados. De ellos 4.600 fueron diagnosticados con Hepatitis C y 1.200 con VIH, el virus que causa sida. Algunos, con ambos.
Botellas de Factor VIII
Image captionGran parte del plasma utilizado para crear Facto VIII vino de donantes que estaban en prisión y vendían su sangre.
Estos contagios ocurrieron después de que Reino Unido importara suministros de un agente coagulante llamado Factor VIII.
Gran parte del plasma utilizado para crear Facto VIII vino de donantes que estaban en prisión y vendían su sangre.
En 2015 el entonces primer ministro, el conservador David Cameron, les pidió disculpas a los miles de víctimas por el escándalo.
Pero la Sociedad de la Hemofilia, así como algunos políticos y activistas, insisten en que se haga una investigación pública amplia sobre el escándalo, algo que hasta ahora el gobierno ha descartado.
El parlamentario opositor Andy Burnham dice además que hay evidencias de que los informes médicos de muchas víctimas fueron falsificados para ocultar los contagios.
Y asegura tener una carta de 1975 del centro médico de la Universidad de Stanford, en EE.UU., que advertía que la sangre provenía "en un 100% de escoria social".
Una mayor compensación
Barry Farrugia
Image captionBarry Farrugia fue contagiado de Hepatitis C y VIH. "Todavía no tenemos la verdad ni han respondido a todas nuestras preguntas", dice su hijo Tony.
Las víctimas y sus familias también están preocupadas por la situación económica en la que se quedarán.
Según una reciente propuesta del gobierno, la viuda o viudo de un hemofílico que murió de Sida en Inglaterra recibirá una cantidad única de unos US$12.800.
Mientras que en Escocia reciben un sueldo vitalicio de unos US$35.500 al año.
Pero el gobierno dice que desde 2015 ya ha duplicado la cantidad que les da a los afectados.
"Esto ya es significativamente más de lo que cualquier gobierno previo le ha dado a los afectados por esta tragedia", dijo un portavoz del Departamento de Salud británico.

FARMACO INVENTADO POR JAPONESA SALVARIA VIDA DE MUJERES HOY

¿Por qué un fármaco creado por una científica japonesa hace 50 años puede ahora salvar la vida de miles de mujeres en todo el mundo?

Utako OkamotoDerechos de autor de la imagenFAMILIA OKAMOTO
Image captionUtako Okamoto nació en Tokio en 1918. Esta foto fue tomada en su laboratorio en 1961.
En 1962 una mujer japonesa, Utako Okamoto, creó con su esposo un potente fármaco llamado ácido tranexámico, con el que estaba convencida de que podría evitar la muerte por hemorragia de muchas mujeres que daban a luz.
Ese fue el principal motivo por el que desarrolló la medicina.
Pero en el Japón de postguerra, en el que no abundaban las científicas, Okamoto no logró convencer a los doctores locales de que hicieran un ensayo clínico con las mujeres que sufrían hemorragias postparto.
Así que el fármaco acabó en manos de una compañía farmacéutica que lo promocionó para tratar la reglas de sangrado abundante. Y así fue como el ácido tranexámico quedó semiolvidado durante décadas.
Más de medio siglo después, la hemorragia postparto es la principal causa de muerte materna en el mundo: se estima que cada año 100.000 mujeres mueren desangradas poco después del parto,1 cada 6 minutos.
Pero ahora un amplio estudio de la Escuela de Londres de Medicina Tropical e Higiene acaba de darle la razón a Okamoto.

Eficaz, seguro y encima barato

Madre con un bebé recién nacidoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn el estudio participaron mujeres de 21 países ricos y pobres, entre ellos Reino Unido, Pakistán y Nigeria.
"El ácido tranexámico puede reducir en un tercio el riesgo de que una mujer muera desangrada", le dijo a la BBC Haleema Shakur , la investigadora que coordinó el estudio, cuyos resultados acaban de ser publicados en la prestigiosa revista médica The Lancet.
Desempeña la función opuesta a un anticoagulante. Se administra como una inyección y debe ser utilizada en un período de tres horas después del parto.
Tras una investigación en la que participaron 20.000 mujeres de 21 países, los investigadores confirmaron que el fármaco es, en efecto seguro y eficiente, porque detiene rápidamente las hemorragias al ayudar a mantener intactos los coágulos que se forman naturalmente en la sangre.
Por si eso fuera poco, es muy barato, entre otros motivos porque es fácil de producir y porque ya no tiene patente.
De hecho, el ácido tranexámico ya está ampliamente disponible en muchos países, en cientos de productos genéricos que están dirigidos principalmente a las mujeres que tienen períodos de sangrado muy abundante.
En Reino Unido, por ejemplo, donde puede adquirirse sin receta médica, cuesta menos de US$4 y en Pakistán un cuarto de esa cantidad.
Además de barato, el ácido tranexámico tampoco tiene efectos secundarios que aumenten el riesgo de muerte de las mujeres por otra causa durante el sangrado, según el estudio.

Un uso potencialmente inmediato

Madre nigeriana con su hijoDerechos de autor de la imagenLONDON SCHOOL OF HYGIENE & TROPICAL MEDICINE
Image captionEn Sierra Leona mueren desangradas tras el parto 1.260 madres de cada 100.000. En Colombia 64 y en Grecia, Polonia y Finlandia 3 de cada 100.000.
Según le dijo a la BBC la investigadora Haleema Shakur, su uso para prevenir la muerte por hemorragia postparto podría ser inmediato, dado que el fármaco ya se utiliza como medicamento.
Normalmente, dice la científica, pueden pasar 10 años desde que se hace un experimento clínico hasta que se implementa el uso de un medicamento en humanos.
Pero en este caso no habría por qué esperar, según Shakur.
La investigadora de hecho señaló que en 2010 otro estudio probó la utilidad de este mismo fármaco para tratar la hemorragia por trauma y en cuestión de dos semanas tras los resultados las autoridades médicas militares de Reino Unido empezaron a utilizarlo para tratar a los heridos en el frente de batalla.
Según Shakur, para que se adopte el uso del ácido tranexámico en el tratamiento de la hemorragia postparto hace falta que se avance en tres aspectos:
  • Que los médicos conozcan los resultados de este estudio
  • Que el medicamento esté disponible en los países con los mayores índices de muerte por hemorragia postparto
  • Que los ministros de Salud de los respectivos países le den prioridad a este problema
La Organización Mundial de la Salud dijo que actualizaría sus recomendaciones sobre el tratamiento para la hemorragia postparto.
"No debería haber niños huérfanos que crecen sin madre por no tener acceso a un fármaco que cuesta un dólar", le dijo a la BBC el profesor Ian Roberts, uno de los investigadores que participaron en el estudio.

Utako Okamoto, "una inspiración"

Bolsa de sangreDerechos de autor de la imagenBOLSA DE SANGRE
Image captionNormalmente, dice la científica, pueden pasar 10 años desde que se hace un experimento clínico hasta que se implementa el uso de un medicamento en humanos.
El equipo británico de investigadores entrevistó a la creadora del ácido tranexámico al inicio de su estudio.
Para entonces su marido, Shosuke, ya había muerto.
"Va a ser bueno, va a ser eficaz", dijo la científica en un video que grabaron.
"Sin hacer el estudio, yo ya sé que será eficaz".
En medio de la pobreza del Japón de postguerra Utako y su marido decidieron empezar a hacer experimentos con sangre porque podían donar sus propias muestras para el estudio.
"Queríamos trabajar en algo internacional, queríamos descubrir un nuevo fármaco para mostrarle a la humanidad nuestra gratitud", dijo la científica.
"Pensamos que esto sería útil".
Roberts dice que su testimonio lo dejó impresionado y fue una fuente de inspiración.
Okamoto murió en abril del año pasado, a los 98 años, sin haber cumplido aún con su sueño de salvar vidas a una escala masiva.